Hace un año fui preguntada/solicitada por una amiga si no tenía interés en grabar las canciones de Paramahansa Yogananda para, de ese modo, contribuir al proyecto escolar en la India apoyado por él mismo.

Ya me había escuchado cantar a menudo sus propias canciones; en su simplicidad son para mí, aparte de las canciones de Taizé, pequeños acompañantes iluminadores o simplemente expresión de gratitud y entusiasmo por la vida.

De ese modo tuve la idea, como europea, de grabar este CD junto con músicos indios (entre ello para respetar la forma de ser y el deseo de Paramahansa Yoganandas) para acercar occidente y oriente. También era de importancia juntar la atmósfera índica y el sentido de la música de los músicos con mi forma y entendimiento marcadamente europeo..

Hace años conocí, en una festividad interreligiosa en la que había participado, a Pandit Prafulla Kumar Kar, una estrella del canto. Le solicité consejo en la elección de los instrumentos y músicos indios y, sin saber lo que me iba a esperar, volé a la India intuyendo que algo bonito iba a suceder. Así comenzó la aventura de realizar el CD en la India.